• Fernanda

Hemos vuelto a repartir las cartas

Si te hubieran contado hace algunos meses que:


  • El mundo pararía

  • La economía mundial temblaría

  • Muchas personas se aislarían en sus casas para detener un virus muy contagioso

  • Paralizarían las actividades presenciales en colégios, universidades, museos, parques, centros comerciales, tiendas, etc...

  • Independentemente de quién eres, dónde vives y cómo eres, tu estilo de vida y rutina cambiarían

  • Muchas personas que no se conocían y las que ya tenían contacto antes, se conectarían más frecuentemente con el principal objetivo de mantenerse vivas y activas.


¿Poco creíble hace algunos días atrás verdad?


Es inevitable no hacer un ejercicio de introspección en estos días. Días en los que cada vez que enciendes la televisión o miras internet, es como si recibieras un puñetazo directo más en el ánimo y en la esperanza de días normales y vuelta a la rutina.


Como ya me conocéis, voy más allá de las noticias y las emociones. Me encanta tomar perspectiva, alejarme psicológicamente para poder sacar algo enriquecedor de cada experiencia. Creo que esta parte de la inteligencia emocional es la gran fortaleza que tenemos como especie animal. El libre albedrío de elegir desde qué lugar psicológico queremos vivir todas las situaciones.


Yo personalmente intento elegir siempre el lado que me aporta algo. Que me aporte energía, introspección, conocimiento personal, entre otros.


Para aquellas personas que aún no conocen, tenéis un poder increíble y es el poder elegir en todo momento si quieres o no seguir sufriendo algo. Todo sufrimiento mantenido en el tiempo es OPCIONAL. Si algo te hace sufrir, sufre pero no lo mantengas en el tiempo. Si algo te entristece, ponte triste en un momento dado pero no lo mantengas en el tiempo. El golpe de la vida no lo elegimos, pero el sufrimiento mantenido en el tiempo SÍ.


¿Cómo podemos elegir el lado que más nos aporta energía en el medio de tanto caos y tristeza?


Una vez que ya eres consciente de todo que ocurre en el mundo, ahora te toca decidir qué quieres hacer con todo eso en tu vida.


Hay distintas elecciones. Algunas que he podido percibir hasta ahora son:


  • Algunas personas deciden aportar su “granito de arena” obedeciendo las normas para cuidarse y cuidar a los demás

  • A otras no les importa y siguen su vida “normalmente”

  • Otras crean noticias falsas para poder sacar provecho de la vulnerabilidad de las personas

  • Otras crean mensajes de ánimo para ayudar a sus contactos a superar este “monstruo psicológico” cada vez más fortalecido que se llama “miedo”.

  • Otras de manera altruista ofrecen sus servicios y conocimientos para entretener a las otras personas confinadas

  • Otras esparciendo su indignación y rabia a sus contactos. Vuelcan su propia basura no importa dónde: en internet, por teléfono, por mensajes…

  • Otras haciendo videos y audios graciosos para que podamos reírnos un poco

  • Otras como médicos, enfermeros y demás profesionales que están trabajando sin parar, dando sus consejos y también expresando su malestar para que tomemos consciencia de qué está ocurriendo en sus puestos de trabajo y vidas.


En fin...muchas y muchas manera de vivir la misma situación.


Desde el área de la psicología ya han enviado distintos mensajes y consejos para mantenernos bien y tomar una perspectiva más positiva. Aquí reúno algunas de ellas y aporto mi “granito de arena” con cosas que hago yo y me ayudan:


  • Cuidado con la higiene mental. Evita bombardearte de mensajes e información sobre el tema actual en todo el momento. Mira lo que ocurre fuera de tu casa pero no todo el momento del día.

  • Cuidado con la alimentación. Vuelve o bien aprende a cocinar alimentos sanos para tu cuerpo. Ahora más que nunca, un cuerpo bien alimentado va a estar fortalecido frente a cualquier enfermedad.

  • Haz deporte. Estar en casa no significa estar parado. Gracias a la solidaridad de mucha gente, hay clases online o bien videos en internet que permiten que nos ejercitemos. Cuerpo, alma y mente necesitan estar equilibrados para mantenernos fuertes.

  • Medita, ora, reza, eleva tu energía espiritual o bien tu energía corporal. Independentemente de tus creencias y fe, si elevamos nuestro estado de bienestar, aumentamos nuestra energía y vibramos alto. ¿Qué te gusta hacer, comer, oír, recordar? ¿Qué te da energía? ¿Qué te hace vibrar? Ayudarte o sentirte bien, contribuye al bienestar de las personas alrededor.

  • Quítate el pijama. Vístete como te gusta, pon tu colonia y perfume favorito. Disfruta de estar en tu propia piel.

  • Agradezca por estar aquí. El hábito de agradecer ayúdanos a estar cada día más presente y a valorar lo que ya tenemos.

  • Diviértete. Juega con tus hijos, padres o sólo. Recupera los juegos de mesa, manualidades, etc. Y si no sabes qué hacer, hay muchas pistas en internet.

  • Abre las ventanas y deja que el aire limpio entre. No sé si aún sabéis pero el planeta está tomando un descanso de tanta contaminación. Seguramente el aire que entra ahora por tu ventana es más limpio que hace 1 semana.

  • Pon en orden tu casa. Límpiala. Ponla de la mejor manera posible. Estar en un ambiente limpio y ocupar tu cabeza con actividades motoras, te ayudan a estar presente y no confabular historias sobre el futuro. Mi querida madre ya lo decía, “el trabajo de casa es infinito”, así que siempre y cuando queramos, estaremos entretenidos.

  • Busca aquellos amigos y contactos que te aporten energía. Intenta replicar el bienestar que te producen estas personas y así podrás contagiar otras personas con tu alegría, esperanza y amor.

  • "Dibuja" tu futuro. ¿Qué quieres hacer una vez todo eso pase? Proyectarte en el futuro con lo que más te gusta o te apetezca hacer, ayuda a superar y aceptar el momento presente. Todo lo que crees en tu mente, creas en tu realidad.

  • Cultiva el bienestar en tu cuerpo y en tu mente, eso ayuda tu sistema inmunológico a mantenerse sano.

  • Y si no quieres hacer nada, incluye en tu rutina eso también. Tiempo de descanso y disfrute de no hacer nada es muy sano. No temas el silencio y la quietud. El mensaje de la “nueva vida” actual es claro: ¡PARAD TODOS! Escucha en todo momento lo qué quieres hacer. Sé flexible en tu propia rutina. Sé tu propio amigo(a) y terapeuta. Estamos tan acostumbrados(as) que otras personas determinen nuestros ritmos de vida que ahora, por lo menos de momento, eres tú quien manda.


Para finalizar este artículo, quisiera que hicieras una reflexión sobre cómo todo eso está impactando tu vida emocional. Sé sincero contigo mismo y normaliza todo lo que sientes. Es normal que estés así.


Puedes tener días buenos y malos. No pasa nada.


No eres lo que estás sintiendo.


Cuando tengas pensamientos “malos”, déjalos pasar. No hace falta que los evites. Una actividad que me funciona mucho es hacer pequeños mantras personales que me alejan de emociones que me restan energía. Como por ejemplo:

  • “Cuando eso pase, voy a reservar un hotel en la playa y relajarme algunos días con la familia”

  • "Hemos superado cosas muy complicadas como sociedad, y eso es una más. Vamos a salir fortalecidos de todo eso"

  • "Es una suerte estar conectado a personas queridas, sin estar físicamente al lado de ellas y exponerme y exponerlas"


He dedido creer hace tiempo que el universo nunca conspira contra nosotros. Aunque en momentos de dolor nos cueste entender eso, todo que nos ocurre es útil para nuestra evolución personal.


Desafortunadamente, solamente despertamos nuestra consciencia en la dificultad. Veo a mi alrededor a muchas personas despertándose y dando paso a una visión más global de su vida, de sus acciones y comportamientos. Dándose cuenta que la velocidad de la “vida anterior” (antes de la pandemia), era insana y SÍ, se puede parar, reflexionar y tomar nuevas decisiones. Aprovecha ese momento para expandir tu conocimiento sobre quién eres y cómo quieres seguir tu vida a partir de ahora.


Acepta lo que estás viviendo y empieza a disfrutar de estar en familia y en tu propio hogar. Ni todos pueden decir lo mismo. Eres una persona afortunada.


Espero de corazón que el mensaje de evolución humana que cada uno quiera captar, sea útil y muy enriquecedor. Que no haga falta momentos tan duros en la humanidad para dar valor a lo que realmente importa: EL AMOR.


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