¿La felicidad profesional es un mito? ¿Un tabú? ¿Cómo llegar a ella?

No es algo nuevo el concepto de la búsqueda de la felicidad. Viene y se va de nuestras mentes y a veces nos llama a la puerta y nos pregunta si estamos felices en nuestras vidas ¿Es posible sentir eso? Y en el caso de la felicidad laboral, de quién es la responsabilidad ¿de la persona? ¿de las empresas? ¿es algo compartido? En fin, tras 13 años de experiencia personal y profesional en Europa, dentro del área de los recursos humanos en multinacionales y emprendiendo como consultora, coach y terapeuta, ayudando a distintas personas a encontrarse profesionalmente, te comparto mi punto de vista.


Antes de empezar, quisiera avisarte que quizás mis definiciones y forma de pensar sobre esa temática, rompa un gran paradigma dentro de tu mente. Si eso ocurre y te molesta, ruego que no juzgues esta nueva perspectiva en primera instancia, solamente reflexiona sobre eso y después chequea si este nuevo mensaje tiene sentido para ti.


Para mí, la felicidad laboral es personal y de total responsabilidad del individuo buscarla, cultivarla y expandirla.

Yo entiendo la felicidad laboral de esta manera, por el simple hecho de que solamente una persona sabe lo que le hace brillar los ojos, lo que le llena el corazón y le pone la carne de gallina de tanta emoción. Es imposible una empresa, o bien la pareja, los hijos, cualquier persona ajena saber de eso ¿Por qué la felicidad laboral debería ser diferente?


¿Qué es ser feliz profesionalmente?

Es encontrar la motivación y energía que te hace levantar todos los días de la cama, a superar los retos en el trabajo y a disfrutar de los momentos más placenteros. Resumiendo, es entender claramente tu “para qué” haces determinada actividad profesional

¿Para qué estás en esta empresa?

¿Para qué tienes este negocio?

¿Para qué vendiste tu tiempo de vida a cambio de cierta remuneración?

Puede parecer un pensamiento duro, pero es la realidad cuando decidiste aceptar la propuesta de trabajo o bien emprender. También haces eso por dinero. Esto también es una razón de peso para identificar y analizar periódicamente, si este cambio fue basado en el desarrollo de lo que te hace feliz o solamente por dinero. Y aquí, no hay buenos y malos, ciertos y erróneos. Solamente hay un acuerdo entre dos partes.


¿Qué es NO ser feliz profesionalmente?

Es no estar siempre de acuerdo con tu situación profesional. Es no sonreír constantemente y aceptar cualquier cosa. Es no estar cómodo(a) ni una zona de confort, de “falsa seguridad”.

Puedes sentir la felicidad profesional en momentos puntuales, haciendo determinadas actividades que te hacen vibrar y perder la noción del tiempo. Sin embargo, ese momento espontáneo solamente sirve como oxígeno cuando necesitas alguna motivación. Y eso tampoco es ser feliz profesionalmente.


Si para ti es suficiente vivir momentos aislados de felicidad laboral, eso ocurre porque aún tienes oxígeno lo bastante para seguir adelante, pero ojo, algún día te darás cuenta de que eso se está acabando y querrás algo más para seguir sintiéndote útil y completo(a). Es justamente aquel pensamiento: “Yo podría estar haciendo algo más, rindiendo más y sintiéndome más útil”. Cuando eso ocurra ¡Atención! Es el momento de parar y reflexionar sobre tu situación profesional. El termino que me inventé para eso es el “momento crack”.


Y ¿Por qué la felicidad profesional necesita prioridad dentro de las compañías?

Diferentes estudios científicos y encuestas sobre la felicidad laboral y la productividad, que pueden ser consultados en internet, indican un aumento significado en la productividad, motivación, compromiso y resultados, cuando los empleados se sienten felices profesionalmente. Pero como siempre digo, la observación de la propia vida es una indicación perfecta de como está el mercado laboral y como la infelicidad y desmotivación impactan directamente en los resultados de una empresa.

Si tu estás desmotivado(a) ¿cómo y cuánto produces?

Todos tenemos un ejemplo buenísimo en la memoria de un profesional desmotivado e infeliz ¿Cómo es esta persona? ¿Sabes aquella situación típica de recibir una atención al cliente y sentirse como un número? ¿De sentir que estás molestando con tu pregunta? Pues bien, eso posiblemente no fue una mala suerte tuya o bien un mal día de la otra persona, este es el resultado de una gran desmotivación y perdida de sentido profesional.


El resultado de la infelicidad profesional impacta directamente en la calidad del servicio, producto, facturación, atención a clientes, solución e innovación de las compañías. Sin contar que, en un ambiente donde las personas son infelices, lo que se respira es mucho más tóxico que los propios retos, problemas y dificultades atribuidos a la profesión.


Para mí, la responsabilidad de las empresas en la felicidad profesional de sus empleados, está mucho más relacionada con el rol de promover, guardar y defender un ambiente saludable y próspero para cada persona. Pero claro, para llegar a este nivel de consciencia corporativa, una cultura de autoconocimiento y suma de propósitos, necesita ser implantada y vivida por todos dentro de la empresa. No es creando un área de felicidad laboral que las cosas van a cambiar por si solas. El cambio de “mindset” corporativo necesita superar las barreras antiguas y resistentes.


Sin la clara convicción del pensamiento: “Las personas son las que hacen tangible mis resultados”, es muy complicado generar este cambio de cultura de personas dentro de las empresas.


¿Por dónde empezar este cambio?

Además del cambio de “mindset” expresado y vivido en el ambiente corporativo, creo que un buen comienzo es promover iniciativas en dos caminos paralelos:


1. Conocer realmente quién hace parte de la empresa. ¿Quiénes son? ¿Qué les gustan? ¿Cuáles son sus talentos, habilidades, facilidades? ¿Están ubicados en el puesto adecuado? ¿Les gustan los retos profesionales que tienen? ¿Sienten que sus actividades profesionales contribuyen para su desarrollo? ¿Hacia dónde quieren llegar? ¿La empresa puede ofrecer eso? ¿Cómo puedo ayudar a las personas sentirse mejor profesionalmente?

Si las personas no consiguen responder a estas preguntas ¿cómo puedo ayudarlas a conocerse mejor? Como empresa promuevo el autoconocimiento.


2. Conocer realmente a las personas que quieren hacer parte de la empresa. Buscar el “fit”, el encaje en los reclutamientos y selección de la Persona con la vacante. Buscar alternativas de reclutamiento que extraiga la esencia, el propósito de la persona y hacer que eso case con la oportunidad de trabajo. Para eso, también es necesario mapear los puestos de trabajo por su propósito y no por las tareas y responsabilidad a cumplir. El compromiso real empieza cuando consigues unir el propósito del puesto de trabajo con el propósito de la persona.


Un gran camino de transformación personal y corporativa se abrió ya hace un tiempo y en los tiempos que estamos viviendo ahora, solamente acelera ese proceso.


Ya pensaste en ¿Cuál es tu sentido profesional y cómo eso se une a tu puesto de trabajo?

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