• Fernanda

¡Eres suficiente!

Antes de todo, te voy a pedir un favor, búscate ir a un sitio tranquilo donde puedas estar, aunque sea 1 minuto solo(a) y además que tenga un espejo (o bien puedes pedir un espejo de bolso a alguien).

Sí, si has pensado en un baño, puede ser el sitio adecuado.

Mirándote a los ojos en el espejo, repite tranquilamente:

¡Yo soy suficiente!
¡Yo soy suficiente!
¡Yo soy suficiente!

¿Cómo te has sentido diciéndote eso?

¿Crees que es verdad o falsa esta afirmación?

¿Qué emociones has sentido?


Bienvenido(a) a un artículo que te ayudará a practicar al máximo la sinceridad contigo. Búscate un papel y un boli. Además, sería interesante que estuvieras en un lugar lo más tranquilo posible. Eso te ayudará a concentrarte mejor. Cuando estés preparado(a), sigue adelante.


Hace algunos días, vi un video maravilloso de una conferencia de la terapeuta británica Marisa Peer y fue muy revelador para mí conocer su trabajo; la hipnoterapia transformacional. La base de su trabajo que permitió ayudar a muchas personas está en la frase: “Yo soy suficiente”. Esta simple frase contiene mucho más de lo puedes imaginar, como por ejemplo: creencias limitantes, experiencias del pasado mal interpretadas o mal resueltas, una baja autoestima, entre otros.


¿Qué es sentirse suficiente para ti?

¿Crees que sentirte suficiente es bastante? ¿O siempre hace falta más?


Según la RAE, suficiente se refiere a ser bastante para lo que se necesita, apto o idóneo.


Sentirse suficientemente apto para algo, nos da la tranquilidad que, independientemente del resultado, lo que tenemos de conocimiento y herramientas son adecuados. No hace falta nada más.


Sentirse suficiente nos acerca a la aceptación del resultado que obtendremos tras nuestras acciones o inacciones. No da la oportunidad al EGO de buscar excusas, justificaciones y motivos para seguir hurgando en heridas, en expectativas o bien en autoexigencias.


¿Cómo puedo sentirme suficiente?

Normalmente el pensamiento de no ser suficiente viene de lejos, muchas veces su raíz está en la infancia. Algo ocurrió en el pasado que te hizo creer que no eras lo bastante bueno(a) para hacer o sentir algo. Posiblemente lleves muchos años con estas creencias y lo importante ahora mismo es tener paciencia contigo, para que puedas desprenderte de pensamientos recurrentes que no te sirven más.


Usando una metáfora excelente que mi amiga Maria de "Dharmagaia Online Wellness" utilizó en su red social, permitirte renovar creencias y reconstruir hábitos es como hacer una actualización del propio "sistema operativo". Es un “upgrade” necesario para seguir disfrutando de la vida y observar con otra perspectiva lo qué el mundo quiere ofrecernos.


Antes de hacer un ejercicio muy interesante que te permitirá desprenderte de tus creencias limitantes, sería interesante que conocieras el estudio de Ali Binazir de la Universidad de Harvard, sobre la probabilidad de que nacieras nuevamente tal y como eres. Ya te adelanto el resultado y es prácticamente 0 (cero). Puedes ver esta información escrita o bien por video en internet (el video puedes buscarlo con el nombre “Aquí estás”).

Eres un milagro único y irrepetible. No desperdicies esta oportunidad.


Detrás del pensamiento: “No soy suficiente”, hay creencias que lo soportan y lo refuerzan cada día.


Vas a jugar un juego que llamo “Flash Back”. Este juego está inspirado en los ejercicios de cambio de creencias de la PNL, en el trabajo de Marisa Peer y mi trabajo personal de autoconocimiento.


Una que vez que identifiques que existe el pensamiento que no eres suficiente, vas a recordar cuándo suele aparecer este pensamiento. Vas a hacer el ejercicio desde el momento presente hacia atrás. Escribe la cantidad de pensamientos repetitivos que te suelen aparecer, tantos como quieras. No hay una regla de máximos o de mínimos y nadie te va a juzgar por eso. Es un regalo que haces a ti mismo(a).


Una pequeña aclaración con los términos usados. Pensamientos recurrentes es igual a pensamientos repetitivos y es igual también a las creencias. Vas a concentrarte en las creencias que son limitantes; es decir, los pensamientos repetitivos que te impiden alcanzar algo que quieres o bien que no te aporta energía positiva.


Ejemplos (si quieres puedes poner también la edad que corresponde a cada pensamiento):


El hecho que pongas por escrito (de preferencia a mano) en qué crees que no eres suficiente, te permite traer luz y consciencia a estos pensamientos que antes estaban en piloto automático.


Todas estas frases sólo son afirmaciones que das o bien has dado por válidas en tu vida. No te define como persona y son totalmente modificables.

Una vez hecho tu cuadro de pensamientos, contesta a continuación:

  • De los pensamientos de las fases del pasado, por ejemplo, si alguien es adulto actualmente, tendrá que mirar en el cuadro de pensamientos de la adolescencia e infancia. Selecciona cuáles de estos pensamientos crees que aún están activos en tu vida. Añade estos pensamientos en la parte del cuadro de tu momento actual y cambia el tiempo verbal del verbo creer, el “creía” se transforma en “creo”. En el caso de que no encuentres ningún activo a fecha de hoy, no pasa nada. Trabajarás con los pensamientos de la fase actual.

  • De los pensamientos del momento actual, elige como mucho 2 de ellos para trabajar durante 1 semana. Una vez terminado el plazo, te recomiendo que sigas el mismo procedimiento con los demás, hasta que no queden pensamientos en la fase actual. El criterio de elección de los pensamientos es: seleccionar los pensamientos que hoy en día te impiden de avanzar en tu vida; los que más te molesten; los que te quitan energía.

  • A partir de las 2 frases elegidas, contesta para cada una de ellas:

  1. Concreta ambas afirmaciones: Ejemplo: si elijo una frase muy abstracta como: “No soy suficiente cuando no logro lo que quiero”, tendrás que especificarla, ¿exactamente qué no logras que te hace sentir insuficiente? Una respuesta puede ser: “creo que no soy suficiente cuando no cumplo las expectativas de mi jefe.”

  2. ¿Cuándo no funcionan estas afirmaciones? Ejemplo: Partiendo del mismo ejemplo anterior, la respuesta puede ser: “cuando mi jefe reconoce que hice un buen trabajo y está satisfecho con el resultado.” Si te resulta complicado contestar esta pregunta, suele ayudar mucho pensar en cualquier situación, de la más simple y cotidiana a la más compleja.

¡Enhorabuena por completar el ejercicio! Y un especial reconocimiento si has contestado la pregunta 2. Has desenmascarado tus creencias limitantes. En el caso que no hayas podido contestarla, no te preocupes, haz este ejercicio en otro momento o bien busca ayuda a un profesional para que te acompañe en este proceso de investigación personal.


Todos tenemos buenas referencias propias.

Una creencia para ser fuerte lo único que necesita son confirmaciones que ella existe y es cierta en todos los momentos. A la mínima que no funcione, pierde su valor y su poder. Este es el motivo por el cual es tan importante que encuentres la respuesta de la segunda pregunta.


Una vez que seas consciente de las creencias que ya no te sirvan más, tendrás dos alternativas:

  1. Quedarte como estas y seguir tu vida.

  2. hacer limpieza de creencias limitantes y pensamientos repetitivos.

Ambas alternativas son válidas, así que no te tortures con eso. Si decides no hacer nada, ya llegará el momento en que el “zapato te apriete”.


Permítete ir más allá en el ejercicio para que puedas identificar dónde están tus bloqueos.


Cuando haces un trabajo de creencias limitantes, el requisito mínimo es que sea voluntario; que desees desprenderte de ellas y creer en algo que te aporte energía y empoderamiento.


En otros ejercicios de PNL por ejemplo, te diría que transformaras las creencias limitantes que has identificado y las pusiera en positivo. Es una opción muy válida y poderosa, pero en esta ocasión me gustaría presentarte una alternativa diferente, que creo aún más simple y poderosa. Se refiere al trabajo de Marisa Peer.


Lo único nuevo a creer para permitir que vivas una vida más ligera y feliz es incorporar definitivamente la siguiente afirmación en tu día a día: ¡Yo soy suficiente!

¡Yo soy suficiente para mi trabajo, para mi familia, para mi bienestar, para mi pareja…!


Escribe en todas las partes de tu casa y objetos personales. Pon en tu espejo, en tu billetera, en tu fondo de pantalla, en tu móvil...por todas las partes y repite día tras día, como si fuera un mantra personal.


Haz la prueba de repetirte esta afirmación durante 1 semana y percibe los cambios en tu vida. A lo mejor notarás cambios pequeños pero que con el tiempo se convertirán en algo muy grande.


Observa tu cuerpo, como se posiciona después de decirte eso. ¿Está más derecho(a) o más curvado(a)?

¿Qué emociones te vienen tras decirte eso?


En el caso que llegues a la conclusión de no sentirte bien porque en realidad no crees en esta afirmación, no te preocupes. Vuelve al ejercicio anterior e identifica qué pensamientos y desde cuando te ocurre eso.


El autoconocimiento es para valientes.

Puede ser que no sea fácil para ti examinarte tu interior, por eso tener a disposición alguien que te acompañe en este proceso, te facilitará conocer tus luces y tus sombras.


Llegó el momento de hacer limpieza de creencias y tener una herramienta útil para empoderarte.


¡ERES SUFICIENTE!
¡Eres completo(a)!
¡Eres perfecto(a)!
Tienes todo lo que necesitas, no te falta nada.

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