Aceptar y Aceptarse

Espejo mágico, ¿quién de todo el reino es la(el) más hermosa(o)? 

 

¿Qué contestaría tu espejo?

 

Imagínate que te conteste: Eres muy hermosa(o) pero no del todo, porque te resistes a quererte por completo y además no aceptas ciertas características tuyas que te impiden lograr lo que tanto anhelas. 

 

La belleza está en los ojos de quien mira, por lo tanto es algo muy subjetivo. Sin embargo la aceptación completa de cómo somos , con "nuestros más y nuestros menos" es el verdadero amor y agradecimiento de ser como somos. Es el placer de estar en nuestra propia piel. 

 

En esta reflexión te propongo que, una vez que leas el articulo, eches una mirada hacia dentro y con la máxima sinceridad veas lo que aceptas y lo que no de ti mismo. Una vez realizado este ejercicio, hazlo con una mirada hacia tu vida e identifica lo que aceptas y lo que no de tu momento presente.

 

Pero antes un aviso para que tu mente no caiga en falsas interpretaciones: "Aceptarse no es resignarse.”

 

Aceptar también es dejar ir lo que no te ayuda. No es perder algo o alguien sino que de manera voluntaria eliges otras cosas para alcanzar otros objetivos. 

 

Bajo mi punto de vista, uno de los momentos más complejos para llegar a la aceptación es identificar y reconocer lo que no aceptamos. 

 

¿Qué es aceptarse? 

Algunas posibilidades:

  • reconocer el lado bueno y el lado malo de uno mismo;
  • conocer el lado “oscuro” y evitarlo; 
  • reconocer los errores y estar vigilante para que no vuelvan a suceder;
  • quererse en todos los ámbitos; 
  • dejar de luchar ya que no hay otra forma de mejorar o modificar algo;
  • ...

En realidad hay muchas definiciones para cada persona, la interpretación de aceptarse o aceptar algo es muy personal, pero en todos ellas hay un fondo común que es que "aceptarse conlleva un cambio". Desde un enfoque más general, aceptarse es un ejercicio de introspección (mirada hacia dentro) que generará un cambio, sea ello en un pensamiento, en una creencia y/o en un comportamiento. 

 

Todo ejercicio de introspección nos invita a evaluar actualmente lo que nos vale y lo que no para alcanzar nuestros objetivos y/o sueños. A la vez nos pide ser constantes y además emprender acciones para llevar a cabo nuestra aceptación. Muchas veces donde flaqueamos en este proceso es en la etapa de las acciones, o bien porque no sabemos cuales son, o bien porque nos hemos puesto tareas muy complejas y exigentes o bien porque no nos apetece trabajar en ello. Aceptar cualquiera que sea tu "atasco" en el proceso de aceptación también hace parte de ese cambio. 

 

 

¿Qué conlleva aceptarte por completo?

 

Puede llevarte a creer que ese proceso es peligroso puesto que hacerlo también es decir “sí” a las facetas que no te gustan de ti mismo. Eso normalmente provoca miedo ya que reconocernos en el lado que menos no nos gusta puede provocar alguna situación no deseable. 

 

Todo que resiste, persiste. Resistir es desperdiciar energía.

 

Aceptarte es como ordenar en un puzzle todas tus características , las que te gustan y las que no. Conocer tus facetas y cómo suelen aparecer en tu vida, te permitirá aceptarlas y usarlas a tu favor.

 

Nuestras características son como nuestras emociones, no hay malas o buenas, solamente existen y tienen una función muy especifica, que es  manifestarse siempre a nuestro favor, ellas solamente no saben que no las conocemos o no las aceptamos.

 

Independientemente de lo que no termines de aceptar, siempre estás a un paso de lograrlo. ¿Aceptas el reto?

 

Si te ha sido útil esta lectura y sientes que es un buen momento para plantearte una evolución personal, ponte en contacto conmigo para saber cómo puedo ayudarte. 

 

 

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